viernes, 22 de junio de 2012

¿Dónde estaba el púlpito de Jesús?

¿Qué diferencia hará lo que le predique a mi congregación?
¿Dónde estaba el púlpito de Jesús? Un doctor amigo me aconsejó una vez: «Gordon, cuando prepares el sermón asegúrate de que la última pregunta que te plantees antes de predicar sea: ¿Qué diferencia hará lo que le predique a mi congregación?

La mayoría de lo que conocemos como prédicas de Jesús las exponía en lugares en los que la gente pescaba, recolectaba impuestos y recogía su propia agua. Dio algunas charlas en sinagogas, pero la mayor cantidad del contacto con la gente se daba en los lugares donde estos vivían o trabajaban.

Un predicador (en el caso de que no comparta tiempo con un equipo de predicadores) quizás no reciba más de treinta y cinco oportunidades para predicar y dirigirse a la congregación en el transcurso de un año. Si a esto le descontamos las vacaciones, predicadores invitados, y temas especiales (se me ocurren la Cuaresma o la Navidad), entonces quizás hasta treinta y cinco oportunidades sea mucho calcular.

Entonces, si uno cuenta con treinta y cinco oportunidades para hablarle a la gente en un culto, como el del domingo, ¿cuáles serán los temas a tratar? ¿Y cómo se comunicará con las distintas personas que concurren ese día?

En la mayoría de las iglesias, quizás contemos con cinco generaciones culturales distintas que están en conjunto adorando a Dios. Pensemos en un rango que va de los diez a los noventa y siete años de edad. Puedo afirmar que ese rango se observa en la iglesia de New Hampshire en la que fui pastor durante los últimos años (ahora ya no lo soy).

Un domingo obtuve distintas reacciones a mi sermón, de un niño de siete años y de un hombre (muy despierto) de noventa y siete. Un gran rango de edades.

En un libro que escribí recientemente, A Resilient Life (Una vida resistente), sugiero que es necesario entender a todas estas generaciones y formular preguntas temáticas reflexivas que sean particulares para cada década de la vida (vea más adelante).

Pienso en estas preguntas temáticas cada vez que preparo el sermón. A mis sesenta años de edad soy consciente de que las preguntas temáticas que me planteo en esta etapa son totalmente distintas a las que me planteaba a los treinta años.

Cuando era pastor a los treinta años, me preguntaba por qué los hombres de la edad mía ahora me hablaban tan poco acerca de lo que pensaban o de sus asuntos personales.

Ahora sé por qué.

Creían que yo no entendería lo que les preocupaba.

Hoy día jamás «aburriría» a las personas de treinta años con mis preguntas personales. Tendrían que preguntarme, y yo tendría que sentirme seguro de que no me eludirán ni se reirán de mí.

Pienso nuevamente en ese grupo de hombres con los que me encontraba cada semana, hombres que en el transcurso del tiempo que compartimos plantearon su historia para que todos los demás la escucháramos. Y me pregunto: Si conociera la historia de cada miembro de la congregación, ¿Cómo cambiaría mi forma de predicar?

Es ahí cuando pienso en el diálogo que se desarrolló entre Jesús y la mujer de Sicar, con la que se encontró en el pozo. ¿Qué fue lo que logró una conversación tan poderosa, tan transformadora, tan ingeniosa que desencadenó que una ciudad entera se fuera a sentar a los pies de Cristo? La respuesta es: él conocía su historia, y ella sabía que él la conocía.

Si puede conocer hasta ese punto la vida de una persona, la prédica tocará esa vida.

Preguntas por décadaCuando les predico a los que tienen alrededor de veinte años, sé que se plantean preguntas como:

1. ¿Qué me diferencia de mi familia o de la gente que me rodea?
2. ¿Hacia dónde debo llevar mi vida para comenzar a ser independiente?
3. ¿Soy capaz de amar y de ser amado?
4. ¿En qué centraré mi vida?

Los que tienen alrededor de treinta años suelen haber acumulado responsabilidades a largo plazo: esposas, hijos, deudas y necesidades económicas. De pronto la vida se ha colmado de responsabilidades. El tiempo y las prioridades se vuelven importantes. Los niveles de fatiga y estrés aumentan.
Las preguntas comienzan a ser:

1. ¿Cómo puedo realizar todas estas tareas de las que soy responsable?
2. ¿Por qué enfrento tantas dudas acerca de mí mismo?
3. ¿Por qué siento tanta confusión en el área espiritual?
4. ¿Qué fue de aquel tiempo en el que pasaba tan buenos momentos?
5. ¿Por qué todavía no he resuelto todos mis problemas con el pecado?
6. ¿Por qué dispongo de tan poco tiempo para mis amistades?

Las preguntas que se plantean aquellos que tienen alrededor de cuarenta años no son para nada fáciles. Ahora se preguntan:

1. ¿Por qué algunos de mis pares consiguen desenvolverse mejor que yo?
2. ¿Por qué me decepciono tanto de mí mismo y de los demás?
3. ¿Por qué no ha aumentado mi fe?
4. ¿Por qué mi matrimonio ya no resplandece?
5. ¿Por qué anhelo volver a los días de mi juventud en los que me sentía despreocupado?
6. ¿Debería limitar algunos de mis sueños?
7. ¿Por qué ya no me siento atractivo?

Las personas que tienen alrededor de cincuenta años se preguntan:

1. ¿Los chicos jóvenes piensan que soy obsoleto?
2. ¿Por qué mi cuerpo se está volviendo cada vez menos fiable?
3. ¿Por qué crecen tan poco mis amistades?
4. ¿Qué tengo en común con mi esposa ahora que nuestros hijos ya se van?
5. ¿Mi matrimonio me ofrece algún tipo de intimidad?
6. ¿Por qué ya no siento mi trabajo como una experiencia gratificante?
7. ¿Ya se fueron los mejores años de la vida?
8. ¿Todavía me queda algo valioso para dar?

Aquellos que transitan los sesenta años se preguntan:

1. ¿Por cuánto tiempo podré seguir practicando las actividades que me identifican?
2. ¿Por qué mis pares se ven mucho más viejos que yo?
3. ¿Qué significa volverse viejo?
4. ¿Cómo puedo resolver angustias y resentimientos que nunca he resuelto?
5. ¿Por qué cuando me reúno con mis amigos hablamos tanto acerca de la muerte?

Aquellos que tienen más de setenta años se preguntan:

1. ¿Alguien de los que están aquí sabrá quién fui yo alguna vez?
2. ¿Cómo puedo enfrentar todas estas debilidades que me embargan y que van en aumento?
3. ¿Cuántos años me quedan de vida?
4. ¿Por cuánto tiempo más podré seguir siendo independiente y no perder la dignidad?
5. Cuando muera, ¿cómo será?
6. ¿Qué pasará con todas aquellas metas que alguna vez quise alcanzar (o lo que pretendí ser) y nunca he podido concretarlas?

¿Puede un sermón responder a todos estos dilemas? Para muchos oyentes, los sermones que ignoren estas preguntas, serán ajenos, lejanos a su realidad.

En este tipo de temas, que van cambiando con los años, el predicador puede considerar los temores, los fracasos y remordimientos, los anhelos y oportunidades, traer palabras de esperanza y claridad, y tocar la vida de la persona con la presencia de Cristo.
 
 

Bosquejo de sermón: Cuando «un» evangelio no es «el» Evangelio

La iglesia de hoy debe luchar por mantener la integridad del evangelio. Texto bíblico: Gálatas 1.6–10
Bosquejo de sermón: Cuando «un» evangelio no es «el» Evangelio
Cuando usamos el término «evangelio», todo tipo de imágenes comienzan a aparecer en la mente de las personas. Si pensamos en Jesucristo, su muerte expiatoria, su sepultura, su resurrección, la fe solo en Cristo, entonces contemplamos las verdades bíblicas presentadas en el evangelio. Pero cuando la gente comienza a aventurarse fuera de este contenido, en la arena de la capacidad humana, entonces hemos dejado de lado la integridad del evangelio.

El apóstol Pablo después de su saludo su la Epístola a los Gálatas, de inmediato se lanza al corazón de su preocupación ellos: ¡habían abandonado el evangelio! Habían dejado que los judaizantes los engañaran con su «Jesús más el evangelio de las obras». De manera que la advertencia del apóstol les suena como una tormenta tropical.

Hoy la advertencia del apóstol sigue en pie. El evangelio no ha cambiado con el paso del tiempo. ¿Cómo nos afecta en el siglo veintiuno la naturaleza inmutable del Evangelio?

I. La iglesia enfrenta el mismo peligro de siempre
Lo que ocurrió en Galacia con el evangelio se ha repetido a lo largo de la historia del cristianismo. Siempre han aparecido personas que niegan la enseñanza de las Escrituras en cuanto al evangelio, o han incurrido en interpretaciones de las Escrituras centradas en el hombre y, por lo tanto, han abandonado el evangelio de Jesucristo. Esto no se refiere solo a una diferencia de opinión en algún área no esencial. ¡Este es el corazón y el alma de la revelación bíblica acerca de Dios y del hombre!

Pablo estaba aturdido, sorprendido y perplejo porque los gálatas «con tanta rapidez» habían abandonado a Dios, que los había llamado por gracia a la obra perfecta de Cristo. Francamente, espero que consigamos identificarnos con el Apóstol, de esa manera, crecería en nosotros una santa pasión por la pureza del evangelio de Jesucristo. ¿Para qué debemos cultivar pasión por el evangelio de Jesucristo?

Para …

1. No abandonar el evangelio de Jesucristo por uno diferente

Uso del tiempo presente del verbo «abandonar» señala que los gálatas estaban en el proceso de desertar y todavía no habían completado su abandono del evangelio. El peligro era que dejaran el evangelio de la gracia por pretender una salvación por las obras de la ley. La buena noticia es que todavía quedaba esperanza para ellos, por eso Pablo les escribe para atraer su atención hacia el evangelio de Jesucristo: «Me asombra que así de rápido estéis desertando del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente» (v. 6).

Por «diferente», Pablo expresa la idea de «una diferencia de naturaleza». El autor lo califica en el versículo 7, ni siquiera es un evangelio. El evangelio es la buena noticia de Jesucristo y su obra redentora en favor de los pecadores. Nada menos que esto es «una buena noticia».

Lo irónico es que la enseñanza que quiso pasar por «el evangelio» ante los Gálatas traicionaba por completo el corazón del evangelio. La reconciliación con Dios es posible solo cuando la enemistad con él se elimina en Cristo. La historia había demostrado que nunca el cumplimiento de la Ley había salvado a nadie de sus pecados; la intervención divina y la gracia de Dios siempre han sido imprescindibles. Ahora, los judaizantes querían someter a los gálatas a esta misma dependencia de la Ley para su salvación, que en realidad era depender de las propias capacidades para eliminar la enemistad con Dios. Jamás había sucedido y ¡pretendían engañarlos para que pensaran que esta vez sí pasaría!

2. No distorcionar la verdad del evangelio v. 7

Distorcionar el evangelio implica una perversión o una tergiversación de la verdad. Se trata de una ligera manipulación de la verdad evangélica para darle un enfoque centrado en el hombre en lugar de un enfoque centrado en Dios. El que enseña se aparta con mucha sutileza de solo Cristo, solo la gracia y solo la fe, para depender de la carne o de técnicas o de una organización o de otra persona. Estos falsos maestros probablemente alegaban ser misioneros como Pablo y estar de acuerdo con todo lo que él predicaba, pero añadieron lo que consideraban que el apóstol había dejado por fuera. Aquí es donde las palabras y términos que utilizamos son importantes para definir con precisión qué es y qué no es el evangelio.

¡Sí, debemos abarcar toda la verdad del evangelio! Pero dar un toque aquí y una adición más allá, ¡no! Esa es la trampa diabólica para evitar que los hombres entiendan que solo Cristo puede salvarlos.

¿Cómo se pervierte el evangelio en nuestros días? ¡Sorprente hasta qué punto los que profesan creer en el evangelio se han apartado de él en su anuncio! El enfoque centrado en el hombre para la salvación desprecia la gracia soberana de Dios, pasa por alto la necesidad de la obra propiciatoria de Cristo y no ve la necesidad de la obra regeneradora del Espíritu Santo. Los hombres se han aferrado a su propio poder para salvarse a través de clichés y fórmulas preempaquetadas como medios de salvación. A la convicción de pecado la han reemplazado porque ven el evangelio como un medio de automejoramiento. A la obra de la cruz la han despojado de todo sentido de satisfacer las demandas judiciales de Dios sobre la infracciones de la ley. La fe en Cristo, que abandona la autodependencia, se ha intercambiado por rezar una breve oración que garantiza resultados. Solo tenemos que fijarnos en la condición general del carácter y la espiritualidad en la Iglesia para comprender que todo lo que las multitudes han profesado acerca del evangelio, no posee la obra salvadora de Cristo.

El énfasis del evangelio no está en lo que hacemos, sino en lo que Cristo ha hecho en nuestro nombre. El evangelio es la buena noticia de que Jesucristo murió por los pecadores. Su muerte satisfizo la justicia de Dios, para que con justicia seamos declarados justos delante de Dios. Su resurrección confirmó que la pena que cada uno debía pagar por su pecado ya Cristo la pagó y Dios la ha aceptado. Ahora este poder de la resurrección opera en nosotros los que creemos: nos trae a la vida en Cristo Jesús.

¿Cómo debe responder el pecador ante este evangelio? Arrepentido. Debe arrepentirse ante Dios ,el único que salva, de sus pecados y de su egocentrismo, y creer en Jesucristo como el Hijo de Dios, «que se entregó por nuestros pecados, que puede librarnos de este presente siglo malo» (Gá 1.4).

II. Cualquiera es tentado distorcionar el evangelio
Pablo declara anatema a cualquiera que al predicar distorcione el evangelio. La palabra significa «sea entregado por completo a la destrucción». Pablo celaba tanto la pureza del evangelio que les asegura que añadir o quitarle en lo más mínico dio a luz a la mayor maldición: «¡Sea anatema!»

1. Una inclusión
«O cualquiera de nosotros». Se asegura de que los gálatas no imaginen que simplemente trata de cubrir su territorio, como si estuviera molesto de que hubiera otros maestros. ¡Se habría regocijado con cualquier persona que se uniera a él en la predicación del evangelio! Se incluye a sí mismo y a sus compañeros de ministerio cuando habla de la predicación de «un evangelio diferente»: «Pero aunque nosotros o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que hemos predicado».

La preocupación de Pablo, y la nuestra, gira en torno a las personas que estarían de acuerdo con mucho de la enseñanza de la Biblia acerca de Cristo, pero retuercen un poco lo que es necesario para la salvación o eliminan otra verdad que la Biblia declara esencial para la salvación.

La advertencia de este texto es clara: ¡cualquiera de nosotros puede caer en herejía, en cuanto al evangelio! Tenemos que cuidarnos para que no nos encontremos entre este mismo anatema apostólico..

2. Una exclusividad

Pablo quería que los gálatas entendieran a qué se refería con el evangelio en sus amonestaciones. La primera vez que lo identifica como «lo que hemos predicado», y luego le da una mayor clarificación, ya que es «lo que han recibido». El evangelio lo predicó por primera vez nuestro Señor, y luego, los apóstoles. Pablo se refiere a la buena noticia proclamada con autoridad apostólica. El evangelio es verdad que puede ser escrita y hablada, pero al mismo tiempo debe ser vivida. Los gálatas habían escuchado el evangelio proclamado y había respondido con la fe que imparte la verdad.

El evangelio se recibe. Se trata de la experiencia. Mi amigo, tú puedes escuchar el evangelio una y otra vez hasta que cites esa verdad en tu sueño, pero si no la recibes por fe, realmente todavía no conocen el poder salvador del evangelio de Jesucristo. El énfasis de Pablo está en un evangelio que no solo se predica, sino que además «se recibe», es decir, se vive.

El falso evangelio de los judaizantes no salvaba, eso sí, dejaba a la persona atada a la más rígida servidumbre. Recibir el evangelio significa recibir a la persona del evangelio, a Jesucristo mismo. En efecto, Cristo es el único contenido del evangelio. Dios mismo viene a la tierra en favor de los pecadores, cumple la ley en nombre de los pecadores, para imputar su justicia a la cuenta de los pecadores, y muere siendo justo para justificar a los pecadores. Pablo les recordó a los gálatas que esta obra de Dios es la que los libra, la inmerecida gracia de la salvación a través de Cristo era lo que habían recibido por la fe.

Por eso es exclusivo y excluyene: porque lo que se predica es único y porque lo que se recibe también es único. No puedes agregarle nada más.

III. El verdadero evangelio se distingue
El versículo 10 muestra que a Pablo lo acusaban de ser un maestro light debido a su predicación de solo gracia. Él insiste en que su mensaje en realidad se centra en Dios porque él hubiera alcanzado mucha más popularidad si hubiera proclamado un mensaje centrado en el hombre en lugar de un mensaje centrado en Dios. «Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres [lo que implica que de ese modo habría predicado un evangelio centrado en el hombre si hubiera hecho un llamamiento a la carne], o de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Si estuviera tratando de agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo». Este evangelio es el evangelio de solo Cristo, por lo tanto, debe ser de solo gracia, y, necesariamente, de solo fe.

Pablo estaba más interesado en ser un siervo de Cristo que conseguir «decisiones por Cristo» a costa de comprometer la integridad del evangelio. Sabía su responsabilidad de rendir cuentas de cómo expuso el evangelio. Nosotros tampoco quedamos excluidos de rendir cuentas. Así como Pablo exhortó a los gálatas, también nos exhorta sobre la pureza, la veracidad y confiabilidad del evangelio de Jesucristo.

1. ¿Siervos o personas complacientes?
Seamos claros, ¡no participamos en un concurso de popularidad! Por su naturaleza, el evangelio es ofensivo, ya que declara que los hombres están enemistados con Dios. Se le anuncia a las personas que aparte de Jesucristo y este crucificado no les aguarda ninguna esperanza. Se les deja con las manos vacías, sin nada que ofrecer a Dios a fin de merecer su salvación.

Pablo nos explica que las personas que buscan agradar a la gente no pueden ser siervos de Cristo. «Si yo buscara agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo». Como afirmó un escritor, «el siervo de Cristo no es libre de ofrecer o negar su servicio, su vida no es suya, sino que pertenece por entero a su Señor». [Leon Morris, Gálatas: Carta de Pablo de la libertad cristiana].

¿Cómo podemos caer en el peligro de ser hombres que buscan agradar con el evangelio? Cuando nuestra atención se centra en impresionar a los demás con nuestras proezas de evangelización, entonces hemos comenzado a buscar el favor de los hombres. Cuando somos capaces de adulterar el mensaje del evangelio con el argumento de que tratamos de ser más «amigables», ya buscamos el favor de los hombres y no de Dios. Cuando somos capaces de eliminar o pasar por alto la cruz de Cristo y su centralidad en el mensaje del evangelio, dando énfasis a alguna confesión exterior, entonces tratamos de agradar a los hombres.

2. Solo Cristo

El énfasis del apóstol en versículos 6 y 7 en «la gracia de Cristo» y «el evangelio de Cristo », destaca el hecho de que nuestra salvación está en Cristo. No está en la iglesia, ni en el bautismo, ni en nuestras propias obras de justicia. No es Cristo y algo más lo que te salva, como algunos pretenden enseñar. No es Cristo además de tu mérito, ni Cristo además de tu penitencia, ni Cristo además de tu servicio. Si confías en Cristo más algo más, entonces has perdido el evangelio. Tan pronto como le añadas algo a la suficiencia de Jesucristo y a la fe en él para salvación, te has adoptado un falso evangelio.

Conclusión

Todos los que son verdaderamente salvos representemos la pureza del evangelio de Jesucristo. Batallamos contra muchas tentaciones que nos rodean para que adulteremos la integridad del evangelio por tartar de ablandarlo y así resulte más atractivo para la carne. Vamos a resistir con firmeza a tales tentaciones. ¡Vamos a perseverar en el mismo evangelio de Cristo que nos salvó y nos sostendrá durante toda la eternidad! Vamos a proclamar el evangelio con valentía y libertad, reconociendo que «es el poder de Dios para salvación a todo aquel que cree» (Ro 1.16).

martes, 21 de febrero de 2012

Marcos Zapata  
 

Raíces de una familia sana

 
Raíces de una familia sana
 
 Hay principios básicos en relación a la familia saludable, refrendados por numerosos estudios. 
10 DE FEBRERO DE 2012
 Familias saludables (1)

Después de leer un artículo relacionado con el estudio de la American Journal of Psychiatry. 2012 Ene;169 (1):89-94 del 9/01/2012, titulado  “Religiosidad y depresión mayor en adultos con alto riesgo: Un estudio prospectivo de diez años”,  no puedo dejar de alegrarme al comprobar que los estudios relacionados con la familia acaban comprobando lo que ya la Biblia nos ha enseñado acerca de la importancia de la misma.

En este artículo se nos demuestra como las familias que le dan importancia a la religión o a la espiritualidad tienen un efecto protector contra la recurrencia de la depresión, particularmente en los adultos con antecedentes de depresión de los padres. Es decir, la fe, la espiritualidad, es un protector frente a un mal como la depresión, convirtiéndose en un factor que hace fuerte o saludable a una familia frente a los cambios estresantes que sufre a lo largo de su ciclo vital.

Han sido muchos los trabajos editados con el fin de estudiar las fortalezas y las debilidades de las familias, resaltando aquellas características que las convierten en saludables y con capacidad de adaptarse a los cambios propios del ciclo de la vida.

 Desde de la década de los 80 se habla del concepto de resiliencia familiar, ahora muy en uso. Podríamos definir la resiliencia familiar como la capacidad de una familia para recuperarse de circunstancias adversas y salir de ellas fortalecida y con mayores recursos para afrontar otras dificultades de la vida. 

Esto implica los procesos de superación y adaptación con que con que cuenta cada familia cuando se ve amenazada por alguna de las crisis que son naturales a la vida, tales como la enfermedad, la perdida de seres queridos, las separaciones conyugales, el mismo crecimiento de los hijos (muy especialmente la adolescencia), que generan adaptaciones mutuas, así cada familia va asimilando estas nuevas situaciones y tratando de acomodarse positivamente a ellas en un proceso continuo de adaptación para lograr nuevamente su punto de equilibrio funcional, que nunca es para siempre, sino un proceso dinámico que supone flexibilidad y creatividad.

 Es importante conocer que hay una serie de características funcionales de las familias saludables que las hacen fuertes para afrontar, y aún prevenir, los cambios de la vida.

Desde nuestra perspectiva  hay unos principios básicos en relación a la familia, que han sido refrendados por numerosos estudios  (1):
· La familia es el cimiento de las sociedades.
· Todas las familias tienen fortalezas.
· Si uno, al estudiar la familia busca problemas, déficits, circunstancias negativas, será sólo eso lo que encontrará cuando acabe su investigación. Y si en la investigación con familias se buscan fortalezas, capacidades, valores, eso será lo que encontrará tras su estudio.
· Las familias fuertes y saludables lo son por su funcionamiento, no sólo por su estructura: hay numerosas familias monoparentales, reconstituidas, que son fuertes y funcionan emocionalmente de una forma saludable.
· La estructura de dos padres comprometidos en matrimonio facilita claramente el mejor funcionamiento familiar.
· Los matrimonios fuertes y saludables son el centro de muchas familias fuertes. La óptima relación de pareja es una fuente fundamental de fortalezas para las familias que lo están haciendo bien.
· Las familias saludables tienden a crear, a dar lugar a hijos con altas capacidades y habilidades relacionales.
· Si uno crece en una familia fuerte le va a resultar más fácil crear una familia fuerte cuando llegue a la edad adulta. Pero también es bastante probable acabar creando una familia fuerte aunque se haya crecido en una familia con serios problemas, si se propone aplicar los principios adecuados.
· Las fortalezas se desarrollan a lo largo del tiempo. Cuando las parejas inician su andadura se encuentran que su relación exige progresivamente una adaptación, reajustes, etc. Las fortalezas, las capacidades, crecen en proporción a los desafíos, a los retos que la vida va planteando.
· Las familias saludables no reparan demasiado en cuáles son sus fortalezas: simplemente las viven a diario.
· Las familias fuertes, como las personas, no son perfectas. Una familia fuerte es la que ante una crisis se rehace y, en general, una familia fuerte es la que continuadamente está en proceso de crecimiento.
· Los seres humanos tienen el derecho y la responsabilidad de luchar por sentirse seguros, confortables, felices y amados: las familias fuertes son un lugar donde esta aspiración sucede, tiene lugar. Las familias fuertes es un lugar donde las personas apuntan a una vida feliz.

 En resumidas cuentas si tuviéramos que definir familias saludables diríamos que son aquellas capaces de adaptarse al cambio; capaces de fijar unos límites apropiados; capaces de desarrollar sus relaciones a través de una comunicación abierta; capaces de promover responsabilidad; capaces de ser más funcionales sobre la base de una pareja que confía en sí misma y en sus hijos; capaces de enfrentar el futuro con optimismo.

 ¿Cómo podríamos integrar toda esta información para el bien de las familias en nuestras iglesias? ¿Qué características específicas deberíamos potenciar para fortalecer y sanar nuestras familias? 

Entre otras podemos resaltar, siendo una lista provisional:
  · Compromiso entre sus miembros
  · Aprecio y conexión entre sus miembros
  · Buena disposición para pasar el tiempo juntos
  · Comunicación eficaz.
  · Orientación espiritual y/o religiosa
  · Capacidad de manejar la crisis de un modo positivo
  · Capacidad de alentar y reconocer el crecimiento de cada miembro
  · Claros roles y funciones.

 A lo largo de las siguientes semanas nuestra propuesta de trabajo será abordar estas características con el fin de enriquecer nuestras familias. 

Marcos Zapata.
 
Autores: Marcos Zapata
© Protestante Digital 2012
Libro de una enfermera australiana 
 

Las 5 cosas de las que más nos arrepentimos antes de morir

 
Las 5 cosas de las que más nos arrepentimos antes de morir
 
B. Ware reunió en su libro “Los cinco arrepentimientos de los moribundos” confesiones honestas en el lecho de muerte.
01 DE FEBRERO DE 2012, AUSTRALIA
 Edith Piaf decía en su famosa canción que ella no se arrepentía de nada, pero mucha gente parece terminar su vida con un gran arrepentimiento.Eso es lo que afirma Bonnie Ware, experta en cuidados paliativos y enfermos terminales, quien acaba de compilar en un libro la lista de las cinco principales cosas de las que las personas se arrepiente antes de morir.

La enfermera australiana reunió en su libro “Los cinco arrepentimientos de los moribundos” las "confesiones honestas y francas de personas en sus lechos de muerte", en cuanto a lo que hubieran querido o debido hacer o no haber hecho.

 Fueron confesiones, dice, que le ayudaron a transformar su propia vida. Porque según Bronnie Ware, es realmente triste llegar a la tumba pensando "ojalá lo hubiera hecho...".
La idea del libro surgió después de que un artículo publicado en su blog, titulado "Arrepentimientos de los moribundos", se volvió viral en internet. Ware decidió escribir algo más completo en profundidad y amplitud acerca de esas confesiones y la forma como "transformaron su vida".

"La gente madura muchísimo cuando debe enfrentar su propia mortalidad. Cada persona experimenta una variedad de emociones, que incluyen negación, miedo, enojo, arrepentimiento, más negación y eventualmente aceptación”, explica la autora. Asimismo, afirma: “Sin embargo, cada uno de los pacientes siempre encontró su propia paz antes de partir".

 LOS MÁS COMUNES
El libro es un recuento de memorias sobre la vida de la autora y sus experiencias durante años como profesional sanitario en su trabajo en cuidados paliativos.

 "Encontré una lista grande de arrepentimientos, pero en el libro traté de centrarme en los cinco más comunes" explica la autora. "Y el principal arrepentimiento de mucha gente es 'ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera'", agrega.
La enfermera apunta que " otro arrepentimiento común es 'ojalá no hubiera trabajado tanto', porque eso, decían, los había hecho perder el equilibrio y como resultado habían perdido muchas cosas en su vida".

Bronnie Ware dice que  "otro arrepentimiento común entre los moribundos era que hubieran deseado tener el coraje de expresar sus sentimientos. Y eso se aplicaba tanto en los sentimientos positivos como negativos".

"Muchos decían: 'ojalá hubiera tenido el coraje de hablar y decir que no me gustaban esas cosas', o que hubieran tenido el coraje de hablar con personas y decirles lo que realmente sentían por ellas".

"También era muy común arrepentirse de no haber vuelto a tener contacto con viejos amigos. Mucha gente decía que le hubiera gustado volver a ver a alguien para recordar momentos de su vida, pero no habían hecho el esfuerzo de encontrarlo".

Según Ware, al final de la vida los amigos son muy importantes porque a menudo los familiares que rodean a un enfermo terminal están pasando por su propio duelo. Una persona en su lecho de muerte a menudo extraña a esos amigos, dice, pero muchas veces, cuando se les pierde el rastro, ya es demasiado tarde para encontrarlos.

 TIEMPO DE ARREPENTIMIENTO
 En resumen, los cinco grandes arrepentimientos compilados en el libro son: 1 . Ojalá hubiera tenido el coraje de hacer lo que realmente quería hacer y no lo que los otros esperaban que hiciera;  2.  Ojalá no hubiera trabajado tanto;  3.  Hubiera deseado tener el coraje de expresar lo que realmente sentía;  4.  Habría querido volver a tener contacto con mis amigos; 5.  Me hubiera gustado ser más feliz.

 Algo que llama la atención es que todos estos lamentos de los moribundos se trata de cosas que no hicieron.  Según la autora, la gente no parece arrepentirse al mismo nivel de errores o actos que sí realizaron. "Todo lo que hacemos en nuestra vida, bueno o malo, nos ayuda a aprender algo" explica Ware.

"Por eso es más común arrepentirnos de algo que no hicimos", dice. "Pero pienso que como seres humanos debemos aprender a perdonarnos más a nosotros mismos y no ser tan duros por no haber hecho algo en el pasado. Y esto se aplica principalmente cuando una persona está enferma y no tiene ya libertad de hacer cosas porque no tiene salud".

 Lo que la autora espera, dice, es que su libro "ayude a la gente a actuar hoy y no dejar las cosas para mañana, para después arrepentirse", y afirma que estas confesiones le ayudaron a implementar grandes cambios en su vida . “Espero que la gente que lea el libro también pueda entender que la vida está pasando hoy y que ahora es el momento de vivirla", agrega.

"Mi principal mensaje es que todos vamos a morir, y que si en este momento nos arrepentimos de algo tratemos de solucionarlo ahora", concluye Ware. Y, en realidad, tiene razón, al menos según una antigua carta lleno de sabiduría de un hombre sabio, que escribe: “Mirad, pues, con diligencia cómo andéis (…) aprovechando bien el tiempo (…) no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor” (carta a los Efesios 5:16-17).
 
© Protestante Digital 2012
New York Knicks 
 

La sensación de la NBA, Jeremy Lin: Dios es bueno

 
La sensación de la NBA, Jeremy Lin: Dios es bueno
 
Algunos fans viajan desde Asia y pagan hasta 60 mil dólares por una entrada en primera fila para ver a Lin.
16 DE FEBRERO DE 2012, NUEVA YORK
 Jeremy Lin, con el dorsal 17 de los New York Knicks, se ha vuelto la sensación del momento en el baloncesto de la NBA. En el último partido del pasado miércoles realizó 13 asistencias, y con él los Knicks se adjudicaron su séptima victoria consecutiva, ante los Sacramento Kings.

Con este triunfo de los Knicks la euforia ha crecido, llegando casi a lo increíble, como que algunos fans que viajan desde Asia pagan hasta 60 mil dólares por una entrada en primera fila para ver a Lin. Incluso el presidente Obama se ha confesado admirador de Jeremy, que estará finalmente en el All Star, que se celebrará en Orlando, ya que disputará el partido de Rising Stars Challenge, que este año mezcla a novatos y jugadores en su segundo año en la NBA. El español Ricky Rubio, elegido en el cuarto turno, compartirá equipo con Jeremy Lin.

 Apenas hace unas semanas, Lin estaba jugando en la D-League  hasta que los Knicks de Nueva York decidieron que le necesitaban para reforzarse en la NBA. Hace pocos meses, en diciembre, Lin fue rechazado por los Warriors de Golden State y los Rockets de Houston.

Sin embargo,  después de siete actuaciones fenomenales en los NY Knicks, Lin se encuentra ahora con siete victorias seguidas, y como titular indiscutible en el equipo, además de figura mediática.

Los medios de comunicación ya llaman al entusiasmo por sus hazañas deportivas como "Lin-manía", y está logrando un enorme impacto por los fans del baloncesto y del deporte en general en China, que busca su nuevo héroe de la NBA desde la retirada de Yao Ming.

 Lin tiene ahora 23 años, y asiste desde niño a la iglesia evangélica , aunque reveló en una entrevista en 2010 que "realmente" se convirtió en verdadero cristiano mientras estudiaba el primer año en la escuela secundaria.

 Después de su primer partido como titular ante los Nets de New Jersey, Lin tuiteó "Dios es bueno en nuestras momentos altos y bajos!  Me alegro de que nos llevásemos el triunfo", escribió Lin; que considera su capacidad deportiva como una manera de mostrar la grandeza y el amor de Dios

 ATENCIÓN EN LOS MEDIOS
 Aunque Lin sólo ha estado en el centro de máxima atención las últimas semanas, antes de llegar a ser un jugador famoso ya recibía atención de los medios tanto por su origen asiático como por manifestar siempre su fe cristiana.

Sin embargo,  siempre que se trata con Lin sobre su trayectoria en el baloncesto, él tiende a centrarse poco en su propia persona y éxito y más en dar testimonio de su fe en Dios . Y esto no es algo nuevo. Ya en una entrevista de 2003 con Patheos, Lin explicó que para él lo más importante en su infancia eran tanto su “carrera” en el cristianismo como en el baloncesto; y que comprendió al llegar a la escuela secundaria que sus dos pasiones podían complementarse.

"Ahí fue cuando empecé a aprender lo que significa jugar por la gloria de Dios. Mis padres me habían hablado muchas veces sobre esto y me dijeron que debo jugar para la gloria de Dios, pero nunca había entendido bien lo que eso significaba", dijo Lin. "Poco a poco, comencé a aprender a confiar en Él, y no centrarme tanto en si gano o pierdo, sino en confiar en que Dios tiene un plan perfecto."

 UNA PROMESA FRUSTRADA
 Hijo de emigrantes taiwaneses, Lin fue uno de los mejores jugadores de las ligas universitarias menores con Harvard. Pero no le bastó para entrar en el draft de la NBA . En el 2010 se coló en la plantilla de Golden State Warriors. Fue un jugador marginal, luego trató de buscarse la vida en los Rockets de Houston y fracasó. Aguantó unas semanas de la pretemporada hasta que su destino cambió.

El 4 de febrero, ante los Nets, el Madison descubrió a Lin. Los Knicks, que luchaban por ocupar una de las últimas plazas que dan acceso a los “playoffs” en el este, se medían a sus vecinos de los Nets. El entrenador D’Antoni recurrió a él como medida desesperada. Ganaron los Knicks y Lin fue la gran sorpresa, anotó 25 puntos con 19 tiros de campo.

En el siguiente partido fue titular por primera vez. Nueva victoria ante los Jazz donde anotó 28 puntos. Ante Washington repitió. Triunfo y 23 puntos más. Así su cadena de éxitos en los últimos juegos donde ha marcado la diferencia y la sensación.

 EL ÉXITO, NUEVA ETAPA COMPLICADA
 A pesar de que Lin ha experimentado la presión de representar como imagen pública a la etnia asiática-norteamericana y cristiana en el pasado, nada es comparable al "escaparate" de la NBA.

 "Estoy pensando en cómo puedo confiar más en Dios", dijo el joven Lin al Mercury News, porque considera que "hay muchas tentaciones en mi carrera, sobre todo ahora", reconoció  en una entrevista reciente, tras su éxito.

Y explica que aprendió durante los momentos difíciles en los que fue rechazado por los equipos de la NBA a acercarse Dios, a buscarle en oración, y "entregarle a Él lo que soy. No estoy en una lucha por demostrar nada a nadie, ni en dar importancia a lo que los demás piensan de mí", dijo al periódico.
 
Fuentes: Christian Post Mundo Cristiano
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viernes, 27 de enero de 2012


El Hermano Pablo, como era conocido mundialmente Pablo Edwin Finkenbinder, este gran predicador y evangelista, falleció este viernes en en Santurce, Puerto Rico.

La nota fue enviada a nuestra redacción dice: Celebramos la vida de Pablo Edwin Finkenbinder, conocido por toda Latinoamérica como el Hermano Pablo. Pablo nació el 24 de septiembre de 1921 en Santurce, Puerto Rico, y fue al cielo a encontrarse con su Salvador el 27 de enero de 2012 en Irvine, California.

El miércoles 25 de enero el Pablo celebró su 70 Aniversario de Bodas con su amada esposa Linda, y con amigos y familiares. Se sintió bien, rió y bromeó con todos. Al atardecer se quejó de un fuerte dolor de cabeza, y lo llevaron de emergencia al hospital. Sus hijos, nietos y amigos se reunieron allí para pasar con él sus últimas horas. Pasó en paz a la presencia del Señor a las 3:55 am (hora del Pacífico) el viernes, 27 de enero.

Pablo era muy conocido públicamente, habiendo predicado en pueblos y ciudades a lo largo y ancho de América Latina durante los últimos setenta años. Conmovía a todo el que lo escuchaba con las anécdotas que contaba, y miles de personas aceptaron a Cristo como resultado de sus mensajes. Sin embargo, quienes lo conocían personalmente sentían más que nada el amor que mostraba a cada persona. Ya fueran altos mandatarios o servidores en restaurantes y empleados en los hoteles que frecuentaba, sentían la intensidad del amor y del afecto que les manifestaba.
Pablo y Linda fueron a El Salvador como misioneros en 1942. Pablo recorría el país, a veces a lomo de mula, predicando el evangelio y animando a obreros cristianos. En 1955, Pablo comenzó su primer programa radial, y en 1960 produjo dramas bíblicos para televisión que llegaron a reconocerse como el primer programa cristiano de televisión con un horario de difusión semanal fuera de los Estados Unidos.

A Pablo se le conocía principalmente por su programa de radio y televisión, UN MENSAJE A LA CONCIENCIA, que comenzó en 1964. Su novedoso programa constaba de una anécdota seguida de una aplicación moral y espiritual, que es una fórmula que ha dado resultado hasta hoy.
El programa se difunde actualmente más de 6,400 veces al día en 33 países
, y todo el tiempo lo donan las estaciones de televisión, las emisoras radiales o seguidores de Cristo de las respectivas localidades. 55 mil personas suscritas reciben el programa a diario por correo electrónico.

Aunque el Hermano Pablo mismo no grabó ningún programa durante los últimos quince años, él y su junta directiva aseguraron el futuro del programa al escoger a un sucesor en 1996. El legado del Hermano Pablo perdurará mediante el programa en los años venideros. No se contempla ninguna interrupción en las difusiones. Así lo hubiera deseado el Hermano Pablo. Para su familia espiritual, incluso aquellos miles que ganó para Cristo, no se trata de decirle adiós al Hermano Pablo sino hasta luego... allá en el cielo.