martes, 15 de noviembre de 2011


Palestina y la ONU: una designación conflictiva

El conflicto palestino-israelí escribe su enésima página esta semana después de que Mahmud Abbas, presidente de la Autoridad Palestina, revelase su intención de solicitar la admisión de Palestina como Estado ante la ONU.
No es la primera vez que Palestina muestra su intención de ocupar el asiento número 194 en las Naciones Unidas.  Abbas plantea el reconocimiento del estado palestino con las fronteras existentes en 1967, incluyendo Jerusalén Este, en donde viven medio millón de colonos israelíes, Gaza y Cisjordania.
Aunque la propuesta pudiese contar con apoyos entre los miembros del consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos ha anunciado que se opondrá, ya que considera que sería un entorpecimiento al proceso de paz bilateral que intenta fomentar entre Israel y la Autoridad Palestina.
El experto en geopolítica  Shai Shemer explica en una entrevista en Protestante Digital  los problemas que se presentan en este caso. “Estados Unidos lo vetará porque no hay un compromiso en lo cívico y en lo militar” de que Palestina “no será un nuevo Irán”, explica Shai. “Toda la región pide acuerdos de paz, pero la sociedad no está conformada para ello. La zona, en cambio, se ha radicalizado”.
Aún los cambios que se están produciendo en los países cercanos tras la “primavera árabe” apuntan a una mayor radicalización, según explica Shai Shemer. “Al no haber acuerdos bilaterales, Palestina se convertiría en un Estado a merced de otros. Si hay una incursión terrorista, por falta de control, Israel reaccionaría ante un Estado, no ante un territorio ocupado. Por eso  son necesarios acuerdos de desarme, de desarrollo común ”, apunta Shemer.
La necesidad de regresar al diálogo bilateral es la postura que mantiene el gobierno de Israel, como expresó el nuevo embajador en Madrid, Alon Bar, en una entrevista en Es la noche de César. Según el diplomático, Israel quiere tener como interlocutor a “la Autoridad Palestina”, pero  ésta “eligió el camino de alejarse de la negociación hacia la batalla diplomática”,  que en su opinión no conduce a nada.
 LA CUESTIÓN DE GAZA
Shai Shemer hace énfasis además en el problema actual de Gaza, donde hay una gran densidad de población en una región estrecha, pero de gran valor geoestratégico y con posibilidades de desarrollo económico. El hecho de que Gaza esté gobernada por Hamás, una organización considerada terrorista en Europa, complica el alcance de posibles acuerdos.
Para Shemer, el gobierno de “una facción yihadista es una desgracia para el mismo pueblo palestino” ya que  las negociaciones se complican “cuando hay aspiraciones místicas, herencias de un pasado revolucionario, pocos recursos  (…) Y Palestina espera vivir del intercambio con Israel, porque la proporción de desarrollo es muy desigual”.
Tanto Shemer como Alon Bar insisten en que el camino pasa por la creación de un Estado Palestino, pero para llegar a él ven necesario “volver a las negociaciones, solucionando los temas de fronteras, refugiados, Jerusalén, seguridad… Y es por medio de la negociación, que en el pasado dio frutos y trajo avances a ambos”, explica el diplomático israelí.
Es por ello que Israel se opone a la designación de Palestina como Estado. “En Gaza hay un gobierno intransigente en la que se alaba a los mártires contra los infieles”, indica Shemer.
 EL PAPEL DE TURQUÍA
El escenario geoestratégico cuenta ahora con la importante incursión de Turquía, que Shemer define como “un nuevo jugador que sienta cátedra en Egipto y ahora establece una actitud combativa que no va en sintonía con Israel”.
Para Shemer, el gobierno de Turquía “se vende como un Islam moderado”, una designación con la que no está de acuerdo. “Sabemos cómo tratan en Turquía a aquellos que no son musulmanes, y no es de forma moderada”.
En cuanto a la relación con Israel,  es significativo cómo Turquía ha pasado de ser un aliado comercial a un oponente de forma casi inmediata . “En un día puede cambiar todo en Medio Oriente. Y eso pasa en todos lados menos en Israel, porque tiene un sistema democrático que funciona. En Turquía la situación cambia en base a los grupos de presión”, algo que también está sucediendo en los países donde “el vacío de poder que facilita el surgimiento del radicalismo”.
La situación, para Shemer, es de “alerta”, ante las dudas que presentan Europa o Estados Unidos en cuanto a estos procesos. “En Medio Oriente juegan no sólo elementos raciales, sino también económicos, como es el petróleo.  El mundo palestino es un hecho – apunta Shemer- y necesita autodeterminación, pero deben asumir la responsabilidad de una paz duradera o una no agresión para que puedan avanzar.  Ahora mismo cuando hablan de paz, son considerados traidores”.
 ACTITUDES PARA LA PAZ
Finalmente, Shemer apunta a la necesidad de que ambos actores, Israel y Palestina, cambien su actitud para poder avanzar en un proceso de paz. “Deseo la solución del conflicto y una normalidad del desarrollo social. Es una vergüenza que no haya un diálogo en los últimos años. La estrategia de Israel tampoco ha sido la mejor”, considerando el “conflicto interno con el ala más ortodoxa, que tiene un peso importante a nivel político y económico”.
Shai Shemer cree que mayoritariamente los israelitas “tienen el deseo de no perder lo que tienen, y la sociedad de Israel se está cansado de los impuestos, de las guerras, y de no disfrutar lo que han obtenido. Ese superávit, el desarrollo tecnológico, no quieren transformarlo en cenizas por un conflicto eterno”.
Finalmente, apunta que como cristianos “tenemos la obligación moral y religiosa de perseguir la paz, y lo demás lo dejamos en manos de Dios”.
Autores: Daniel Hofkamp

Vaticano propone gobierno mundial para regular crisis económica

El Vaticano propuso hoy el establecimiento de un gobierno mundial capaz de coordinar acciones políticas consensuadas como alternativa para estabilizar la economía, en plena crisis a causa de los excesos del neoliberalismo.
Estas declaraciones fueron incluidas en una nota oficial del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz titulada "Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la prospectiva de una autoridad pública de competencia universal".
El texto -difundido en italiano, francés, español e inglés- destacó la necesidad del establecer una "autoridad política mundial" que supere las lógicas reduccionistas de los actuales mecanismos de coordinación como el Grupo de los Ocho (G-8) o el Grupo de los Veinte (G-20), vistos más como "clubes de amigos".
Se pronunció a favor del establecimiento de impuestos a las transacciones financieras, conocidos coloquialmente como "tasas Robin Hood", y aprobó la recapitalización de los bancos incluso con capitales públicos, condicionados siempre a "prácticas virtuosas".
Además constató la exigencia de un organismo que desarrolle las funciones de una especie de "banco central mundial" que regule el flujo y el sistema de los intercambios monetarios, con el mismo criterio que los bancos centrales nacionales.
En un libreto de 40 páginas el organismo vaticano dejó en claro la necesidad de reformar las actuales instituciones internacionales, desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta el Fondo Monetario Internacional.
"Resulta cada vez más evidente la creciente interdependencia entre los Estados y las regiones del mundo, y la necesidad de respuestas, no sólo sectoriales y aisladas, sino sistemáticas e integradas, orientadas hacia el bien común universal", indicó.
"Si no se sigue ese camino, también el derecho internacional, no obstante los grandes progresos alcanzados en los diversos campos, correría el riesgo de estar condicionado por los equilibrios de poder entre los más fuertes", agregó.
Según la propuesta dicha autoridad pública debería tener las estructuras adecuadas para convertirse en un contrapeso al egoísmo que promueven mercados financieros de carácter prevalentemente especulativo, perjudiciales para la "economía real", especialmente de los países más débiles.
Entre sus responsabilidades estaría la de promover sistemas monetarios basados en mercados libres y estables que promuevan al desarrollo sostenible, el progreso social de todos, se inspiren en los valores de la caridad y de la verdad.
"Una autoridad con un horizonte planetario, que no puede ser impuesta por la fuerza, sino que debería ser la expresión de un acuerdo libre y compartido, más allá de las exigencias permanentes e históricas del bien común mundial, y no fruto de coerciones o de violencias", dijo.
"La autoridad mundial debería, pues, involucrar coherentemente a todos los pueblos en una colaboración a la que están llamados a contribuir con el patrimonio de sus propias virtudes y civilizaciones", añadió.
La nota, que no debe ser considerada como un "documento papal" sino sólo como la contribución de un organismo vaticano, precisó que ese nuevo gobierno debe ser resultado de un consenso que involucre a todas las naciones de la tierra.
Estableció que se trataría de una institución "super partes", es decir ubicada por encima de toda visión parcial y de todo bien particular, en vistas a la realización del bien común.
Advirtió que sus decisiones no podrán ser el resultado del pre-poder de los países más desarrollados sobre los países más débiles, deberán responder al interés de todos y no sólo en ventaja de algunos grupos privados o gobiernos nacionales.
El documento indicó a las mismas Naciones Unidas, en razón de la amplitud mundial de sus responsabilidades, como el punto de referencia para el "largo camino" que requerirá la constitución de dicha autoridad.
"En un mundo en vías de una rápida globalización, remitirse a una Autoridad mundial llega a ser el único horizonte compatible con las nuevas realidades de nuestro tiempo y con las necesidades de la especie humana", apuntó.
"No ha de ser olvidado, sin embargo, que este paso, dada la naturaleza herida de los seres humanos, no se realizará sin angustias y sufrimientos", constató.

‘Milagro en la mina’, la historia del minero chileno José Henríquez

“Dios merece todo el crédito por salvarnos. Él nos mantuvo bien en el refugio”, afirma el minero que lideró las oraciones a 700 metros de profundidad.
 José Henríquez , uno de los 33 mineros rescatados luego del derrumbe de la mina San José, en Copiapó, al norte de Chile, iniciará una gira para presentar su libro  Milagro en la Mina , que relata la historia vivida el año pasado. El autor, acompañado por su esposa, iniciará las presentaciones en Santiago de Chile, y visitará luego Miami, Nueva York y la Ciudad de México. El libro se ha sido publicado por Editorial Vida, simultáneamente en español e inglés.
Como se recordará, luego del derrumbe del 5 de agosto en la Mina San José, 33 mineros quedaron atrapados durante 69 días —el mayor tiempo que ninguna otra persona en la historia de la humanidad ha permanecido sepultada bajo tierra—.
 A 700 metros de profundidad y rodeados por más de 700,000 toneladas de roca inestable se mantuvieron con vida gracias a su valentía, el apoyo mutuo y su inquebrantable fe. El mundo no tuvo conocimiento de su supervivencia sino hasta 17 días después del accidente  y, 52 días después, todo el orbe contempló con asombro cuando el último minero rescatado subió a la superficie el 13 de octubre de 2010.  Henríquez dijo sobre su rescate: “Me di cuenta de que Dios no había considerado ningún costo demasiado alto con el objetivo de liberarnos”.
 TESTIMONIO
El rescate de los mineros fue el acontecimiento con mayor cobertura mediática en la historia de la televisión. Más de mil millones de personas observaron la hazaña del salvataje de Los Treinta y Tres.
 Aunque Milagro en la Mina toca el tema del accidente y el rescate, también se enfoca en la vida de ‘el pastor’ —como lo llamaban respetuosamente sus compañeros—, a quien se le asignó la tarea de dirigir las oraciones del grupo y pedir un milagro.  Su preparación desde muy joven, su familia, su desarrollo entre los obreros de las minas chilenas, su apego a la verdad, así como su cuidadosa integridad y reputación aún en el fondo de la tierra, constituyen la esencia del contenido de estas páginas.
 El libro resalta el trasfondo de Henríquez y habla de los acontecimientos que se produjeron y siguieron a los 69 días que estuvo atrapado bajo tierra. Incluyendo los aspectos de liderazgo espiritual que Henríquez brindó a sus compañeros para ayudarlos a valerse de la fe en Dios como un medio de supervivencia. “Nunca pensé que predicaría en una mina. Dios hizo esto por mí porque así es como él nos rescata para darnos nuevas oportunidades”, explicó Henríquez, experto tornero y maquinista.
“Antes del accidente cada hombre se concentraba en cumplir con sus responsabilidades y no teníamos relaciones personales estrechas unos con otros. Con el paso de los días la actitud de estos jóvenes empezó a cambiar. Comenzaron a mostrar muchas cualidades positivas y a hacer muchas cosas buenas. Algunos se destacaron bastante, lo que es digno de mencionar, ya que aunque eran jóvenes y no tenían mucha experiencia, se comportaron como hombres”.
 ÚLTIMA CENA
 Llegó un momento en que el único alimento que les quedaba era una lata de atún de unos doscientos gramos . “Cuando estábamos a punto de consumir nuestro último bocado, resolvimos hacerlo de una manera diferente. Decidimos celebrar lo que llamamos ‘la última cena’, aunque era la hora del almuerzo”, reza uno de los pasajes del libro.
 Fue justo en esos momentos que la segunda sonda entró al refugio y que pudieron comunicarse con el mundo exterior. “Dios merece todo el crédito por salvarnos. Él nos mantuvo bien en el refugio”, afirma el minero.
 José ofrece un mensaje de fe y esperanza.  El milagro de ser rescatados de las profundidades de la tierra trae esperanza a miles que se encuentran atrapados en sus propios peligros, fracasos, cárceles, accidentes y enfermedades.
“Una señal de Dios en medio de un mundo peligroso donde miles mueren en minas o accidentes todos los días, la mayoría de las veces por causa del egoísmo y la codicia del hombre. Sin embargo, inexplicablemente, por causa de este accidente ahora podemos confirmar que hay un Dios vivo que escucha la oración, aun del más pequeño y en circunstancias imposibles. Este es un Dios que hace milagros hoy. Nuestra fe en Dios me ayudó a mí y a mis amigos a sobrevivir esta experiencia”.
El autor visitará el 21 de octubre la librería Barnes & Noble de West Kendall, en Miami, y el sábado 29 de octubre visitará ExpoCristiana, en la Ciudad de México.
Fuentes: Notiprensa

domingo, 6 de noviembre de 2011


Publicado en Biblia el 13 junio 2011 - Tiempo de lectura 2'26 minutos

Llevan a juicio a la Biblia; la consideran blasfema y pornográfica
Ahora la Biblia se ha convertido en el nuevo blanco de ataque de los extremistas religiosos paquistaníes. Maulana Abdul Rauf Farouk, líder del partido islamista Jamiat Ulama Islam (JUI) ha presentado una demanda al Tribunal Supremo paquistaní para prohibir la Biblia, alegando que Las sagradas Escrituras «difaman el nombre de algunos profetas y es considerada blasfema».
Según el mulá Farouk, de la mezquita Khizra de Lahore, en algunos versículos de la Biblia «se atribuyen delitos contra la moral a ciertos personajes bíblicos que socavan la santidad de dichos santos profetas, y esto representa una ofensa para todos los musulmanes».
«El islam respeta los libros sagrados de todas las religiones y tiene en muy alta estima a sus profetas –que también reconoce el Islam–, y por ello, cualquier calumnia contra ellos es una gran ofensa a los musulmanes», advirtió el líder del JUI en el sermón del viernes. Sin embargo, el islamista rechaza al apóstol Pablo, al que acusó de «haber tergiversado el texto real de las Sagradas Escrituras para fabricar una religión falsa: el Cristianismo».
El clérigo radical reconoció que esta medida de prohibir la Biblia en Pakistán responde a la quema de ejemplares del Corán por el pastor de Florida, EE UU, Terry Jones. «Para prevenir en el futuro otra profanación del Corán, pedimos que se prohíban esos versículos que denigran a los profetas, y si nuestras demandas no son escuchadas, exigiremos la prohibición del libro entero», advirtió el mulá Farouk, antes de agregar que «condenamos esos actos atroces pero no vamos a responder a los blasfemos con un ataque igual de insultante».
Su postura ha provocado una reacción de condena inmediata por parte de la comunidad cristiana paquistaní. Así, el obispo de Lahore, John Alexander Malik, denunció en un comunicado que la llamada a la prohibición de la Biblia «es una injerencia en los asuntos religiosos de la comunidad cristiana y una violación de la libertad religiosa garantizada por la Constitución de Pakistán». Asimismo, el sacerdote advirtió de que JUI está «sembrando las semillas de la discordia» entre las dos comunidades.
Más duras fueron las palabras de Shahzad Kamran, de la organización «Vast Vision Ministry», que acusó a JUI de «tirar la primera piedra» para lapidar a los cristianos. «Farouk y sus colaboradores han amenazado con emprender varias acciones legales para la prohibición de venta y compra, y la predicación de la Sagrada Biblia en Pakistán», criticó Kamran en delcaraciones a la Razón, antes de agregar que «los islamistas quieren exterminar a las minorías religiosas con sus leyes antiblasfemia», que prevén penas que van desde una multa hasta la muerte.
«Somos perseguidos, acusados injustamente e incluso asesinados con impunidad por profesar otra religión», denunció este activista cristiano.
En los últimos años, Pakistán ha girado hacia la radicalización de una manera peligrosa. Las últimas consecuencias de este fanatismo han sido la pena capital por blasfemia a Asia Bibi y las muertes del gobernador de la provincia de Punjab Salman Taseer, y del ministro para las Minorías Shahbaz Bhatti, un cristiano, los cuales fueron asesinados por extremistas islámicos en los últimos meses para exigir la derogación de la ley sobre la blasfemia.
El extremismo se ha agudizado aún más tras el asesinato de Osama Ben Laden por las tropas estadounidenses en el país. Los cristianos temen que esto pueda aumentar la persecución religiosa, y el llamamiento a la prohibición de la Biblia podría verse como una señal.